Hace 10 años, cuándo se acababa el siglo y llegaba el 2000, se me ocurrió una idea que no sé si mucha gente tuvo: grabar una cinta que no abriría hasta 2010, justo 10 años después. Por aquellos tiempos, una vieja Sony Hi8 me sirvió para inmortalizar algunos momentos vividos la última noche del siglo.
Hoy he visto la cinta, y me he emocionado, me he reído, me he puesto triste, pero sobre todo he sentido que grabar aquella cinta fue una genialidad a la que debo dar gracias. He visto como era la habitación de mi casa, como estaba la que hoy es casa de mis padres, al loro, al periquito, al hamster Pipillas, he visto a mi hermana y a mis padres hace una década, a toda la familia de Núria, a Núria muy joven y diferente…
El contenido de la cinta lo había borrado de mi memoria en poco tiempo. Era la idea cuándo la grabé. Creo que muchas veces recuerdas las cosas porque las ves en fotos o en videos, sino quedan olvidadas. Por eso, la cinta de hoy (de casi 20 minutos) ha sido una sorpresa del pasado, un regalo total y absoluto. Es muy posible que grabe otra cinta para abrirla en 2020, aunque quizá no lo haga… me temo que para entonces, pueden haber cambiado demasiadas cosas y ver esa cinta sea pasarlo mal. Por suerte, sólo faltaba una persona de las que salen en la cinta. Ojalá en 2020 todo siguiera así.
